THE WALKING GAY- CAPITULO 5: EL ATAQUE
. Daniel abrió la puerta del coche lentamente y salió del vehículo.
-Tranquilo- le dijo al hombre de los tatuajes- no hace falta que hagas esto, podemos viajar
todos en el coche.
-¡Cállate y aléjate del coche!- le ordenó el hombre.
Daniel obedeció y se alejó del coche hasta que el hombre le dijo que parara.
-Bien, quédate ahí y no te muevas- le indicó este.
Ángela estaba muy asustada. Notaba la presión de la pistola
contra su sien. El cañón del arma estaba helado.
-Llévate el coche pero no dispares- le rogó Ángela
sollozando.
Daniel no paraba de mirar como el hombre apuntaba a Ángela
completamente impotente sin poder ayudarla. De repente vio como detrás de
ellos, un zombie con la ropa hecha trizas salía arrastrándose de la cuneta de la carretera y se ponía en pie.
-Creo que voy a llevarte conmigo rubia- le dijo el hombre con
tono lascivo- voy a necesitar una mujer para un viaje tan largo, un hombre
tiene sus necesidades.
-! No!- grito Ángela- ¡Suéltame!
El zombie comenzó a caminar hacia el hombre tatuado
silenciosamente con los brazos extendidos intentando alcanzarle. Este estaba
entretenido pasándole la lengua a Ángela por la cara de manera asquerosa por lo
que no se dio cuenta del peligro que tenía a su espalda. Daniel miraba como el
zombie cada vez se acercaba más, solo faltaban un par de metros para que
llegara hasta aquel loco de la pistola. Todo
pasó en unos segundos pero el tiempo se hizo eterno para Daniel y parecía que
todo pasara a cámara lenta. Por fin el
infectado llegó hasta el hombre y le agarró por detrás. Este sorprendido soltó
a Ángela que corrió hasta donde se encontraba Daniel. El hombre comenzó a
forcejear con el zombie que abría la boca intentando morderle. Después de un largo forcejeo no pudo sujetar por más tiempo la cabeza del infectado que
consiguió morderle en el cuello. La sangre comenzó a brotar del mordisco y la
camiseta roja del hombre se tiño de rojo. Consiguió liberarse y se alejó de él. Se tapó la herida con la
mano que tenía libre mientras con la otra levanto el arma intentado apuntar al
infectado a la cabeza. El hombre empezó a marearse debido a la pérdida de
sangre y comenzó a verlo todo borroso. Seguía apuntando al zombie que se
acercaba a el lentamente, pero cada vez se sentía más débil. Ángela y Daniel que lo observaban todo boquiabiertos
vieron que corrían peligro en el lugar
donde estaban ya que si el hombre disparaba podía alcanzarlos, así que
corrieron para alejarse de allí.
Justo en ese momento el hombre disparó el arma. La bala rozo
la cabeza del zombie sin llegar a darle. Este se abalanzó sobre él y los dos
cayeron al suelo mientras le mordía de
nuevo en el cuello arrancándole un pedazo de carne. La bala perdida fue a parar
a uno de los surtidores de gasolina que explotó lanzando por los aires a Ángela
y a Daniel que cayeron al suelo
aturdidos. Desde el suelo vieron como las llamas comenzaron a extenderse por la gasolinera, aproximándose cada vez más
al coche de Ángela.
CONTINUARA...
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