TRISTE REALIDAD- CAPITULO 6: FINAL
Después de varias semanas de rehabilitación, con esfuerzo y constancia, Pedro había mejorado muchísimo y ya podía caminar con ayuda de unas muletas. Todas las mañanas Miguel, su doctor, que ya se había convertido en su amigo después de pasar tantas horas juntos, le ayudaba a levantarse de la cama para que hiciera sus ejercicios en la cinta ergométrica . Caminaba a paso lento sobre la cinta durante una hora sujeto a las barras y siempre supervisado por el doctor. Y esta última semana había practicado con las muletas caminando por la habitación. Aquella mañana se había despertado muy animado y estaba esperando la llegada del doctor. -Buenos días Pedro- le saludó Miguel al entrar en el cuarto- ¿Cómo te encuentras hoy? -Muy bien- respondió este. -Me alegro, eso es buena señal. Bueno hoy por fin vas a salir de la habitación y sin las muletas- le dijo Miguel ayudándole a levantarse de la cama. -¿Estás seguro de que podré caminar sin las muletas?- le preguntó Pedro asustado. ...