RELATO GAY: EL DÍA DEL ÚLTIMO CREPÚSCULO. CAPÍTULO 10: VILLANOS
Llega un momento en la vida en que nos toca ser fuertes. No nos queda más remedio. Nos toca armarnos de valor y enfrentarnos a nuestros miedos con todas nuestras fuerzas. Debemos ser valientes. No tenemos otra opción. Y entonces, descubrimos que somos más fuertes de lo que creemos. Si ahora, según están las cosas, pensamos en lo que nos daba miedo en el antiguo mundo, seguramente nos parecerá absurdo haber sentido miedo por algo que ahora consideramos tan insignificante. Antes, podíamos tener miedo a confesarle a la persona que nos gustaba lo que sentíamos, miedo a decir te quiero, miedo a salir del armario, miedo a enfrentarnos a nuestro acosador del instituto, miedo al homófobo de turno, miedo a decir lo que pensábamos realmente, miedo a la oscuridad, miedo a la enfermedad, miedo a la muerte, miedo a sentir miedo… Miedo, miedo y más miedo. Pero realmente no sabíamos el significado de esa palabra. Ahora, en este nuevo mundo, el mayor miedo que todos sentimos es enfrentar...