RELATO GAY. AMORES QUE MATAN. CAPÍTULO 2: NADA DEBE INTERPONERSE ENTRE NOSOTROS
Le he dicho a Francisco que se marche. Pablo tiene razón. No está bien que otros chicos anden por la casa mientras él está enfermo en el dormitorio o cuando él no está en el apartamento. Él es mi novio. Es normal que este celoso. También le he dicho a Francisco que se busque otra pareja para terminar el relato, cosa que ha parecido no sentarle demasiado bien. Se ha ido de casa muy enfadado y dando un portazo. Es lo mejor. No quiero discutir con Pablo. Es mi alma gemela. Haría cualquier cosa por él. En ese momento, suena el timbre de la puerta. ¿Quién será? ¿Será Francisco? A lo mejor se le ha olvidado algo. Camino hasta la puerta y acerco el ojo a la mirilla. Al otro lado veo a mi madre. Su rostro, sereno y marcado por los años. El cabello, recogido en su moño habitual, deja caer unas suaves canas sobre su frente. Abro y me hago a un lado para que entre. -Hola mamá- le digo. -Hola cariño. ¿Cómo estás? - pregunta mientras me da un abrazo, un beso y camina has...