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Mostrando entradas de julio, 2017

RELATO GAY. LA TRISTE VIDA DE UN CHAPERO. CAPÍTULO 4: UN GAY ENAMORADO Y MENTIROSO

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Allí estaba Henry, postrado en una cama de hospital después de la paliza que le había propinado aquel homófobo haciéndose pasar por un cliente. Tenía un ojo morado, un corte en la ceja derecha y un brazo y una pierna rotos. Podría haber sido peor. Podría haberle matado y a nadie le hubiera importado. ¿Qué importaba que muriera un chapero? Habían pasado dos semanas y durante ese tiempo Henry se había sentido muy solo. Pero hoy, por fin, salía Alfonso del orfanato. Había hablado con él por teléfono y le había dicho que se encontraba en el hospital debido a un accidente. Alfonso le había prometido que en cuanto saliera del orfanato, si este seguía ingresado, iría a visitarle. Así que Henry le estaba esperando impaciente. Como era lógico no le había contado la verdad de lo ocurrido. ¿Qué pensaría Alfonso de él si descubría que se había estado dedicando a la prostitución todo este tiempo? Seguramente no querría volver a verle nunca más. A decir verdad, esas dos semanas en el ho...

RELATO GAY. LA TRISTE VIDA DE UN CHAPERO. CAPÍTULO 3: UNA NOCHE AGOTADORA

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Henry se había duchado ya cuatro veces, pero aún se sentía sucio. Todavía notaba el cuerpo y el sudor de aquel extraño sobre su piel. Aquella había sido una de las peores experiencias de su vida. Lo único que le consolaba era que al menos había conseguido algo de dinero, pero no estaba seguro de si sería capaz de volver a hacerlo. Acostarse con aquel extraño había sido demasiado traumático. Todo había sucedido de una manera tan fría. Se había sentido en todo momento como un objeto. Aquel hombre, le había utilizado a su antojo y después le había dejado allí tirado, como si su vida no valiera nada. Se levantó de la cama y se dirigió hasta el frigorífico. Sacó un refresco de su interior y la mitad de un sándwich que le había sobrado del día anterior. Poco más había en el interior de la nevera. Necesitaba conseguir más clientes, si no quería morirse de hambre. Y también debía pagar el dinero de la habitación, si no quería que le echaran a la calle. Se sentía atrapado. Se le había ...

RELATO GAY. LA TRISTE VIDA DE UN CHAPERO. CAPÍTULO 2: EL PRIMER CLIENTE

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Habían pasado dos semanas desde que Henry había abandonado el orfanato. El poco dinero que había heredado de sus padres, solo le había llegado para alquilar una pequeña habitación en una pensión de mala muerte. Los días pasaban, y Henry no encontraba trabajo. Había entregado su curriculum en miles de sitios, pero entre que no tenía experiencia y que la situación laboral del país no estaba en su mejor momento, no le llamaban ni para una mísera entrevista. Estaba desesperado. No tenía a nadie que le pudiera ayudar. Estaba solo en el mundo, sin familia, sin amigos… A nadie le importaba lo que pudiera pasarle. Había dado muchas vueltas al asunto, y solamente se le había ocurrido una manera para ganar dinero rápidamente. No le quedaba más remedio que recurrir a la prostitución si no quería morirse de hambre y verse en la calle. Nunca había pensado que llegaría a tal extremo, pero era necesario si quería sobrevivir. Se le ocurrió que la manera más fácil de conseguir clientes sería a tra...

RELATO GAY. LA TRISTE VIDA DE UN CHAPERO. CAPÍTULO 1: UNA TRISTE INFANCIA

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Henry viajaba en el asiento de atrás del coche, un vehículo familiar de cinco plazas de color rojo. Había cumplido dieciséis años hacía tan solo dos días y estaba feliz porque iba con sus padres camino a la casa de la playa. Tenían una casa junto al mar, cerca de un pueblo costero, e iban a veranear allí todos los años. Su padre estaba concentrado frente al volante y su madre iba leyendo un libro. Sus favoritos eran los de misterio. Henry estaba jugando con la consola. Estaba totalmente absorto matando ninjas y apretando los botones de esta sin cesar.  Habían recorrido más de la mitad del trayecto, así que en menos de una hora llegarían a su destino. Henry tenía unas ganas enormes de ponerse el bañador y pasar el día en la playa. Le encantaba jugar con su padre en el agua mientras su madre les observaba desde la orilla tomando el sol. Henry apartó un momento la vista de la consola y vio que se aproximaban a un puente. Conocía aquel puente a la perfección, ya que lo atraves...