RELATO GAY. LA TRISTE VIDA DE UN CHAPERO. CAPÍTULO 4: UN GAY ENAMORADO Y MENTIROSO
Allí estaba Henry, postrado en una cama de hospital después de la paliza que le había propinado aquel homófobo haciéndose pasar por un cliente. Tenía un ojo morado, un corte en la ceja derecha y un brazo y una pierna rotos. Podría haber sido peor. Podría haberle matado y a nadie le hubiera importado. ¿Qué importaba que muriera un chapero? Habían pasado dos semanas y durante ese tiempo Henry se había sentido muy solo. Pero hoy, por fin, salía Alfonso del orfanato. Había hablado con él por teléfono y le había dicho que se encontraba en el hospital debido a un accidente. Alfonso le había prometido que en cuanto saliera del orfanato, si este seguía ingresado, iría a visitarle. Así que Henry le estaba esperando impaciente. Como era lógico no le había contado la verdad de lo ocurrido. ¿Qué pensaría Alfonso de él si descubría que se había estado dedicando a la prostitución todo este tiempo? Seguramente no querría volver a verle nunca más. A decir verdad, esas dos semanas en el ho...