LE CONTÉ QUE SOY GAY A MI AMIGO HETERO Y DEJÓ DE HABLARME: LA HIPOCRESÍA DE LA AMISTAD
Le cuentas a tu mejor amigo hetero que eres gay y, de la noche a la mañana, la relación se congela. Así, sin gritos, sin dramas aparentes, pero con un vacío insoportable que se nota en cada mensaje tardío, en cada plan cancelado y en cada silencio incómodo. De eso va este post: del dolor de ver cómo la persona con la que compartías tu vida, decide bajarse de ella en el momento en que decides ser sincero. Es una situación que te vuela la cabeza y te deja con una sensación de injusticia tremenda. Porque antes de decírselo, os llevabais genial. Os reíais de las mismas tonterías, compartíais confidencias, salíais de fiesta y os apoyabais en los peores momentos. Tú le demostraste con creces, día tras día, que eras un buen amigo. Le demostraste que una persona LGBTQ+ podía ser su hermano de vida. Pero en el momento en que pronuncias las "palabras mágicas": "SOY GAY", algo hace cortocircuito en su cerebro y decide que ya no puedes ocupar el mismo lugar. Te quedas con car...