LA OBSESIÓN CON NO ESTAR SOLOS EN EL COLECTIVO LGBTQ+
Hoy quiero hablar de esa obsesión que tenemos algunas personas LGBTQ+: la maldita prisa por encontrar pareja y el pánico atroz a quedarnos solos . Seguro que te suena la historia. Abres Grindr, Tinder, Bumble o la app de turno y en cuestión de cinco minutos te encuentras con dos extremos: gente que solo busca un polvo de cinco minutos o, en el otro lado, gente con una necesidad casi angustiosa de encontrar al «amor de su vida» antes del domingo. Parece que no hay término medio. Si estás soltero a partir de cierta edad, empieza esa voz interna —o la mirada de tu grupo de amigos— a susurrarte: «Te vas a quedar solo», «Se te está pasando el arroz», «Algo malo tendrás si sigues soltero» . ¿Por qué narices tenemos esta presión? Necesitamos, urgentemente, hacer las paces con la soledad. 1. El «síndrome del tiempo perdido» Muchos de nosotros no tuvimos la oportunidad de vivir nuestros primeros noviazgos, agarrarnos de la mano de nuestras parejas por la calle o los desamores adolescentes ...