CAPITULO 9: CULPABLE
Raúl se abrió paso entre la gente, que se había arremolinado alrededor del cuerpo. Estaba a medio camino. Consiguió ver una pierna, pero todavía no llegaba a ver si el que estaba tendido en el suelo era Martín o era David.
Tras unos segundos, que parecieron horas, por fin llegó. Se agachó ante el cuerpo y vio, que por desgracia, el coche había atropellado a David.
El joven todavía respiraba.
Una mujer había llamado a una ambulancia y gritaba que no tardaría en venir.
Pocos minutos después, ya se oía la sirena.
Pocos minutos después, ya se oía la sirena.
La ambulancia se detuvo en mitad de la carretera.
Los sanitarios cargaron a David en la parte de atrás del vehículo y dejaron ir a Raúl con él.
Cuando David despertó, estaba en la cama del hospital, con una vía en la muñeca y dolores por todo el cuerpo. A su lado, estaba Raúl, sentado en un sillón. Este, al ver que David se despertaba, se levantó y se acercó a la cama.
-¿Qué tal estás?- preguntó Raúl.
-Me duele todo el cuerpo, ¿tengo algo roto?- preguntó David preocupado.
- No- respondió Raúl- el médico ha dicho que has tenido mucha suerte y que no te has roto nada.
-Menos mal- dijo David aliviado
-El doctor ha llamado a tus padres- le informó Raúl- buscamos su número en tu teléfono móvil. No creo que tarden mucho en llegar. Me quedaré contigo hasta que ellos vengan, para hacerte algo de compañía.
-Muchas gracias- dijo David, sonriendo.
-Es lo menos que puedo hacer, estás en el hospital por haberme defendido- señaló Raúl, agradecido.
-Tenía que hacerlo-indicó David- no podía quedarme de brazos cruzados.
-¿Qué pasó?- preguntó Raúl- ¿No visteis venir el coche?
-Salimos de repente a la carretera, pero si llegamos a ver el vehículo- respondió David.
-¿Y por qué no os apartasteis?- preguntó Raúl, extrañado.
-Yo intenté apartarme, pero Martín no me dejó- contestó David- No fue un accidente, Martín me empujó contra el coche.
CONTINUARA...
Cuando David despertó, estaba en la cama del hospital, con una vía en la muñeca y dolores por todo el cuerpo. A su lado, estaba Raúl, sentado en un sillón. Este, al ver que David se despertaba, se levantó y se acercó a la cama.
-¿Qué tal estás?- preguntó Raúl.
-Me duele todo el cuerpo, ¿tengo algo roto?- preguntó David preocupado.
- No- respondió Raúl- el médico ha dicho que has tenido mucha suerte y que no te has roto nada.
-Menos mal- dijo David aliviado
-El doctor ha llamado a tus padres- le informó Raúl- buscamos su número en tu teléfono móvil. No creo que tarden mucho en llegar. Me quedaré contigo hasta que ellos vengan, para hacerte algo de compañía.
-Muchas gracias- dijo David, sonriendo.
-Es lo menos que puedo hacer, estás en el hospital por haberme defendido- señaló Raúl, agradecido.
-Tenía que hacerlo-indicó David- no podía quedarme de brazos cruzados.
-¿Qué pasó?- preguntó Raúl- ¿No visteis venir el coche?
-Salimos de repente a la carretera, pero si llegamos a ver el vehículo- respondió David.
-¿Y por qué no os apartasteis?- preguntó Raúl, extrañado.
-Yo intenté apartarme, pero Martín no me dejó- contestó David- No fue un accidente, Martín me empujó contra el coche.
CONTINUARA...

hola buen dia el tema esta muy bueno pero eso de que lo pongan en partes como que no se disfruta deverian de poner uno completo y tendría mas visitas
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