CAPITULO 4: AYUDA
David, Martín, Víctor y Marcos salieron de la cafetería, después de haber calmado su apetito. Todavía faltaban diez minutos para volver a clase, así que Martín sacó un cigarrillo y se puso a fumar apoyado en un coche.
Mientras se comía su bocadillo, David no había parado de darle vueltas al asunto de la paliza. Por un lado, le gustaría avisar a Raúl, porque él mejor que nadie sabía lo que era estar en aquella situación. Pero por otra parte, sabía que la mejor forma de hacerse pasar por hetero y que a él le dejaran en paz, era seguirles la corriente a los matones del instituto y ser su amigo.
-¿Habéis dicho en serio lo de darle una paliza a Raúl?- preguntó David.
-Claro que sí- respondió Martín- tenemos que enseñarle a ese imbécil que no queremos maricas en nuestro instituto.
-Pero podemos meternos en un lío- dijo David.
-Ese idiota no dirá nada- indicó Víctor riéndose- desde que llevamos metiéndonos con él, no ha pedido ayuda a nadie, ni siquiera se ha quejado al director.
-Pero no es lo mismo insultar a alguien que agredirlo- insistió David- podría denunciarnos.
-Tal vez tengas razón- reconoció Martín- quizá deberíamos dejarlo para mañana. Tengo en casa unos pasamontañas que no he usado nunca, sería un buen momento para estrenarlos, y con ellos puestos Raúl no nos reconocería. ¿Vosotros que opináis?- preguntó, dirigiéndose a Víctor y Marcos.
-Sí, será mejor usar los pasamontañas- respondió Marcos.
Víctor asintió con la cabeza.
-Pues si todos estamos de acuerdo, lo dejamos para mañana- señaló Martín, arrojando el cigarrillo al suelo.
Todos se pusieron en marcha y volvieron a entrar al instituto.
David había ganado algo de tiempo, pero tenía que hacer algo para ayudar a Raúl sin que Martín, Marcos ni Víctor se enteraran.
Cuando estaban recorriendo el pasillo camino a clase, David vio que Raúl entraba en el cuarto de baño.
-Chicos, voy un momento al baño- les dijo a los demás- id entrando en clase, que ahora voy.
-No tardes mucho, que ahora tenemos inglés y si llegas tarde la profesora no te dejará entrar, está muy amargada- le avisó Marcos.
- No tardo nada- dijo David mientras corría a toda prisa hacia el baño.
CONTINUARA...
Mientras se comía su bocadillo, David no había parado de darle vueltas al asunto de la paliza. Por un lado, le gustaría avisar a Raúl, porque él mejor que nadie sabía lo que era estar en aquella situación. Pero por otra parte, sabía que la mejor forma de hacerse pasar por hetero y que a él le dejaran en paz, era seguirles la corriente a los matones del instituto y ser su amigo.
-¿Habéis dicho en serio lo de darle una paliza a Raúl?- preguntó David.
-Claro que sí- respondió Martín- tenemos que enseñarle a ese imbécil que no queremos maricas en nuestro instituto.
-Pero podemos meternos en un lío- dijo David.
-Ese idiota no dirá nada- indicó Víctor riéndose- desde que llevamos metiéndonos con él, no ha pedido ayuda a nadie, ni siquiera se ha quejado al director.
-Pero no es lo mismo insultar a alguien que agredirlo- insistió David- podría denunciarnos.
-Tal vez tengas razón- reconoció Martín- quizá deberíamos dejarlo para mañana. Tengo en casa unos pasamontañas que no he usado nunca, sería un buen momento para estrenarlos, y con ellos puestos Raúl no nos reconocería. ¿Vosotros que opináis?- preguntó, dirigiéndose a Víctor y Marcos.
-Sí, será mejor usar los pasamontañas- respondió Marcos.
Víctor asintió con la cabeza.
-Pues si todos estamos de acuerdo, lo dejamos para mañana- señaló Martín, arrojando el cigarrillo al suelo.
Todos se pusieron en marcha y volvieron a entrar al instituto.
David había ganado algo de tiempo, pero tenía que hacer algo para ayudar a Raúl sin que Martín, Marcos ni Víctor se enteraran.
Cuando estaban recorriendo el pasillo camino a clase, David vio que Raúl entraba en el cuarto de baño.
Le pareció una buena oportunidad para avisarle de lo que estaban planeando hacerle.
-Chicos, voy un momento al baño- les dijo a los demás- id entrando en clase, que ahora voy.
-No tardes mucho, que ahora tenemos inglés y si llegas tarde la profesora no te dejará entrar, está muy amargada- le avisó Marcos.
- No tardo nada- dijo David mientras corría a toda prisa hacia el baño.
CONTINUARA...

No recuerdo como llegué aquí pero leí el primer capítulo en una publicación de facebook donde anunciaban tu blog y que si queriamos la continuación, entráramos. Gusto bastante de la lectura y con cada capítulo has ido mejorando, pero opino que das para más. Saludos :)
ResponderEliminarPsdt: ¿Cuándo saldrá el siguiente capítulo?
Cada vez me gusta más esta historia, sigue así.
ResponderEliminarMe gusta la historia, la pondré en marcadores para estar al pendiente de las actualizaciones
ResponderEliminarmuy bien sigue asi ;)
ResponderEliminarMUCHAS GRACIAS!!
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