RELATO GAY. STRANGER THINGS. CAPÍTULO 5: LA BASE MILITAR
Kyle sacó una tarjeta de su bolsillo y la introdujo en el
lector que estaba situado al lado de la puerta blanca. El indicador luminoso
pasó del color rojo al verde indicando que la puerta se había abierto. Kyle
sacó la tarjeta del lector y la volvió a guardar en su bolsillo. Después empujó
la puerta y entró en la sala contigua. Sam y yo entramos tras él.
Al otro lado de la puerta encontramos una estancia llena de
ordenadores con pantallas gigantescas y un buen número de personas trabajando
en cada uno de ellos. También había un montón de artilugios extraños cuyo uso
era totalmente desconocido para mí. Las personas que estaban sentadas frente a
los ordenadores dejaron de teclear y se giraron hacia la puerta al escucharnos
entrar.
-Levantaos y venid a saludar a nuestros nuevos compañeros-
dijo Kyle.
Todos dejaron sus puestos de trabajo y caminaron hasta donde
nos encontrábamos Kyle, Sam y yo.
-Estos son Sam y Charly- dijo Kyle presentándonos a los ocho
jóvenes que teníamos frente a nosotros. Eran siete chicos y una chica- Y de
izquierda a derecha estos son: David, Jack, Rick, Brandon, Peter, Mark, Martin
y Sarah.
- Encantados de conoceros- dijeron todos al unísono.
-Igualmente- respondimos Sam y yo.
-Podéis seguir con el trabajo- indicó Kyle- Peter y Sarah
quedaos con nosotros, voy a necesitaros.
Todos volvieron a sus puestos excepto Sarah y Peter, que se
quedaron de pie frente a nosotros a la espera de nuevas instrucciones.
-Vamos a las sala de entrenamiento, allí estaremos más
tranquilos- señaló Kyle encaminándose hacia una gran puerta en cuya parte
superior se podía leer: SALA DE INSTRUCCIÓN.
Todos le seguimos y atravesamos la puerta para descubrir una
gran estancia llena de aparatos de gimnasia. Kyle se paró en el centro de la
sala y los demás nos situamos a su alrededor.
-Quiero que veáis lo que somos capaces de hacer. Sarah haz
una demostración de tus habilidades- dijo Kyle apartándose para que Sarah
ocupase su lugar. Esta situó ambas manos en sus sienes y entrecerrando los ojos
empezó a emitir pequeñas descargas eléctricas que poco a poco fueron aumentando
hasta quedar rodeada totalmente por un campo eléctrico. Todos nos apartamos al
instante. El negro cabello de Sarah se elevaba y ondeaba debido a la
electricidad estática. Al retirar las manos de sus sienes el campo eléctrico desapareció.
- Puedo emitir descargas eléctricas que matarían a un
elefante al instante, imaginaros lo que harían con un humano- indicó Sarah.
-¡Es impresionante!- exclamé boquiabierto.
-Ahora tú, Peter-dijo Kyle- demuestra lo que sabes hacer.
Peter caminó hasta situarse al lado de unas enormes pesas. Debían
pesar al menos trescientos kilos. Se agachó para recogerlas y las levantó del
suelo con la mano derecha. Las lanzó al aire y las volvió a recoger, esta vez
con la mano izquierda. Era increíble cómo podía levantar ese gran peso como si
levantara una simple pluma, sobre todo teniendo en cuenta que Peter era muy
delgado y sin apenas músculos. Tras hacer malabarismos con ellas durante un
buen rato las volvió a dejar en su sitio.
Sam y yo nos habíamos quedado sin habla.
-Puedo levantar hasta tres toneladas- dijo Peter.
-Muchas gracias chicos- dijo Kyle- ahora por favor dejadnos
solos, tengo que hablar con Sam y Charly.
Peter y Sarah se despidieron y abandonaron la sala de
entrenamiento. Después Kyle se situó frente a nosotros.
-Os prometí que os iba a contar quienes eran los hombres que
os querían secuestrar- dijo- forman parte de un grupo terrorista e intentan
hacerse con nosotros para llevar a cabo sus planes. Imaginad el daño que
podrían hacer si nos obligan a utilizar nuestros poderes para hacer el mal.
Sam y yo nos quedamos mudos. Hace unas horas nuestros mayores
problemas eran nuestros padres y aprobar el instituto y ahora nos perseguía un
grupo terrorista. Por no hablar de que yo había desarrollado superpoderes y Sam
lo haría muy pronto. Es increíble como la vida podía cambiar tanto en tan solo
unos segundos.
-Os dejo unos minutos a solas, creo que tenéis que digerir
todo esto- dijo Kyle mientras se dirigía hacia la puerta- os espero fuera para
llevaros a vuestras habitaciones, es mejor que paséis la noche aquí.
-Eso es imposible- dije- yo tengo que volver a casa sino mis
padres me van a matar.
-Si vuelves a casa estarás en peligro y también pondrás en
peligro a tus padres- señaló Kyle- Inventa una excusa y llámales para que no se
preocupen, pero es mejor que te quedes aquí, por su bien y por el tuyo.
Tras decir esto Kyle atravesó la puerta y nos dejó solos.
Sam me abrazó. Yo apoyé mi cabeza en su hombro y le devolví el
abrazo. Cerré los ojos y durante unos segundos pensé que nada malo podía
pasarme. Sam me soltó y agarró mi cara con sus manos mientras me acariciaba las
mejillas.
-Todo saldrá bien- me dijo- todo se va a solucionar.
Después me beso en los labios. Cerré los ojos de nuevo mientras
nos besábamos y me olvidé de todos los problemas durante un par de segundos. De
repente nuestro beso fue interrumpido por una gran explosión que se escuchó al
otro lado de la puerta. El suelo tembló bajo nuestros pies y parecía que el
edificio se fuera a derrumbar sobre nuestras cabezas. Sam y yo nos miramos el
uno al otro aterrorizados. ¿Qué acababa de ocurrir?
CONTINUARA...
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