PREMONICIONES DE UN GAY ADOLESCENTE: CAPITULO 1- LA PRIMERA VISIÓN
Todo comenzó un día de
invierno. Alex se levantó de la cama como cada mañana a las 7:15 para ir al
instituto. Pero esa mañana notaba algo raro en el ambiente. Tenía un extraño
presentimiento pero no sabía a qué se debía. Alex tenía 18 años, era un alumno
modélico, además de ser guapo y bastante popular en su instituto. Todos sus
compañeros de clase envidiaban su pelo moreno siempre perfectamente peinado e
indestructible incluso por el viento y también su facciones de modelo profesional.
Pero aunque desde el exterior Alex parecía perfecto, la realidad era muy
diferente. Siempre estaba solo en casa porque sus padres se habían separado. Su
padre se había ido a vivir con una mujer veinte años más joven y su madre se
pasaba todo el día trabajando.
Después de vestirse y
desayunar, Alex cogió su mochila y salió de casa. En la acera de enfrente como
cada mañana le estaba esperando Carlos, su mejor amigo. Físicamente era todo lo
contrario a Alex. Era rubio, tenía unos impresionantes ojos azules, pero no era
tan agraciado físicamente como Alex ni tampoco era tan popular como él, cosa
que le hacía sentir un poco de envidia.
-Hola- dijo Alex cuando
llego donde se encontraba su amigo.
-Hoy has tardado mucho,
como no nos demos prisa vamos a llegar tarde al instituto- le dijo Carlos
comenzando a caminar.
-Lo siento- de disculpó
Alex- es que esta mañana me he levantado con una sensación extraña y no se me
va de la cabeza.
-¿Qué sensación?- le preguntó Carlos.
-No se explicarlo- respondió
Alex- pero es una sensación muy rara.
-Te sentaría mal la
cena de anoche- le dijo Carlos riendo.
-Muy gracioso- le dijo
Alex.
Los dos aceleraron el
paso para llegar a clase a tiempo, ya que si no llegaban a las 8:30 en punto el
conserje cerraba la puerta y ya no podían entrar hasta la segunda hora.
Cuando llegaron la
puerta todavía estaba abierta. Alex miró su reloj de pulsera y eran las 8:25.
De repente sintió un mareo. Estuvo a punto de caer al suelo pero Carlos
pudo sujetarle a tiempo. Su vista se
nubló y su mente se oscureció. Sintió un dolor agudo en la cabeza y en su mente
apareció un coche rojo, después desapareció y su mente se tornó de color
naranja. Tras unos segundos comenzó a recuperarse.
-¿Qué te ha pasado?-
preguntó Carlos.
-Me he mareado, pero ya
estoy mejor- le dijo Alex.
-Pues vamos a entrar o
nos cerraran la puerta- le apremió Carlos.
De repente se oyó el
motor de un coche circulaba a toda velocidad. Alex giró la cabeza y vio que era
un coche de color rojo, como el que había visto cuando se había mareado. Unos
metros más adelante un chico corría porque llegaba tarde al instituto, iba
escuchando su Mp3 por lo que no podía oír el coche acercándose. Alex se quedó
boquiabierto al ver que el chico llevaba una sudadera naranja. En ese mismo
instante supo que tenía que intervenir. Aquel mareo había sido una señal. Había
tenido una especie de visión. Corrió con todas sus fuerzas hacia el chico de la
sudadera naranja. El coche se aproximaba a toda velocidad. El chico comenzó a
cruzar la calle sin apenas mirar si venia algún coche. Justo en ese momento
Alex se echó encima de él y el coche rojo paso rozándoles. Los dos cayeron al
suelo y el coche ni siquiera se detuvo.
-Joder- exclamó el
chico de la sudadera- ha estado cerca de atropellarme. Muchas gracias.
-De nada- dijo Alex- el
muy cabrón ni siquiera ha frenado, seguro que iba hablando por el móvil.
Alex le ayudó a
levantarse.
-¿Cómo te llamas?- le
preguntó.
-Me llamo
Sergio-respondió el chico.
-Yo me llamo Alex- se
presentó este mirando a Sergio y sintiendo cierta atracción por él. Los dos se
miraron fijamente durante unos segundos. Sergio tenía el pelo castaño y unos
ojos marrones enormes. Era bastante guapo, con aquella piel tan bronceada y ese
atractivo perfecto de película de adolescentes. De repente Carlos los
interrumpió.
-Chicos ha sido
impresionante, pero si no os dais prisa nos van a cerrar la puerta- gritó este
desde la otra acera.
Alex y Sergio cruzaron
la calle, no sin antes mirar bien hacia ambos lados. Se reunieron con Carlos y
entraron los tres rápidamente al instituto.
-Me gusta tu mochila-
le dijo Sergio a Carlos.
-Gracias- le respondió
Carlos- y a mi tu sudadera.
CONTINUARA...
SI QUIERES SABER COMO CONTINUA LA HISTORIA LA PODRÁS LEER EN EXCLUSIVA SOLAMENTE EN MI LIBRO: DIARIO DE UN GAY RARO Y DIFERENTE
Diario de un gay raro y diferente es una antología de once relatos de temática homosexual:
-Una pareja separada por un apocalipsis zombie.
-Una historia de amor mágica
-Un adolescente descubre que tiene premoniciones que le ayudaran a descubrir su amor verdadero
-Un juego macabro donde unos homófobos vuelcan toda su furia contra unos ingenuos jóvenes que caen en su trampa
-Y muchas historias más a lo largo de sus 260 páginas.
LO PUEDES COMPRAR EN AMAZON POR 2,99 euros ó 3,32 $
http://www.amazon.com/gp/product/B013WWIFHM?*Version*=1&*entries*=0
http://www.amazon.es/gp/product/B013WWIFHM?*Version*=1&*entries*=0
-Una pareja separada por un apocalipsis zombie.
-Una historia de amor mágica
-Un adolescente descubre que tiene premoniciones que le ayudaran a descubrir su amor verdadero
-Un juego macabro donde unos homófobos vuelcan toda su furia contra unos ingenuos jóvenes que caen en su trampa
-Y muchas historias más a lo largo de sus 260 páginas.
LO PUEDES COMPRAR EN AMAZON POR 2,99 euros ó 3,32 $
http://www.amazon.com/gp/product/B013WWIFHM?*Version*=1&*entries*=0
http://www.amazon.es/gp/product/B013WWIFHM?*Version*=1&*entries*=0


genial!!
ResponderEliminar