50 SOMBRAS DE UN GAY- CAPITULO 4: DOS HOMBRES Y UN MOTIVO
Nico se despertó sobre una cama en una habitación vacía. En ella solamente había un pequeño baño con un lavabo y un retrete. Tenía la vista nublada y le dolía bastante la cabeza.
Debía estar en un sótano porque la habitación no tenia ventanas y la única luz que le alumbraba era una pequeña bombilla que colgaba del techo. Se incorporó para levantarse pero estaba un poco mareado. Esperó unos segundos hasta que se le pasó un poco el mareo y volvió a intentarlo. Salió lentamente de la cama y caminó con dificultada hasta la única puerta que había en la habitación. Era de acero y estaba cerrada por fuera. Entonces reparó en que una de las paredes estaba cubierta por una cortina. Caminó hasta ella y la corrió para ver que había detrás. Lo que encontró tras la cortina le dejo boquiabierto. La pared era un cristal enorme y al otro lado del cristal había otra sala idéntica a la sala donde Nico se encontraba. En el centro de la sala había un hombre tumbado en el suelo. Al principio Nico pensó que estaba muerto, pero luego reparó en que su abdomen subía arriba y abajo con cada respiración, por lo que solamente estaba inconsciente. Nico comenzó a golpear el cristal para ver si conseguía que el hombre despertase, pero fue inútil. O el cristal estaba insonorizado o el hombre estaba tan dormido que ni siquiera le escuchaba. Se sentó en el suelo apoyando la espalda en el cristal. Se preguntaba como había llegado hasta allí. Lo último que recordaba era haber entrado en la casa de Pablo.
Se levantó y dio una vuelta por la habitación. No había mucho que ver puesto que estaba vacía, pero reparó en algo que no había visto antes. Al lado de la puerta había un pequeño sobre pegado con celo a la pared. Nico lo cogió y lo abrió para ver que contenía. Dentro había una nota que decía:
Debía estar en un sótano porque la habitación no tenia ventanas y la única luz que le alumbraba era una pequeña bombilla que colgaba del techo. Se incorporó para levantarse pero estaba un poco mareado. Esperó unos segundos hasta que se le pasó un poco el mareo y volvió a intentarlo. Salió lentamente de la cama y caminó con dificultada hasta la única puerta que había en la habitación. Era de acero y estaba cerrada por fuera. Entonces reparó en que una de las paredes estaba cubierta por una cortina. Caminó hasta ella y la corrió para ver que había detrás. Lo que encontró tras la cortina le dejo boquiabierto. La pared era un cristal enorme y al otro lado del cristal había otra sala idéntica a la sala donde Nico se encontraba. En el centro de la sala había un hombre tumbado en el suelo. Al principio Nico pensó que estaba muerto, pero luego reparó en que su abdomen subía arriba y abajo con cada respiración, por lo que solamente estaba inconsciente. Nico comenzó a golpear el cristal para ver si conseguía que el hombre despertase, pero fue inútil. O el cristal estaba insonorizado o el hombre estaba tan dormido que ni siquiera le escuchaba. Se sentó en el suelo apoyando la espalda en el cristal. Se preguntaba como había llegado hasta allí. Lo último que recordaba era haber entrado en la casa de Pablo.
Se levantó y dio una vuelta por la habitación. No había mucho que ver puesto que estaba vacía, pero reparó en algo que no había visto antes. Al lado de la puerta había un pequeño sobre pegado con celo a la pared. Nico lo cogió y lo abrió para ver que contenía. Dentro había una nota que decía:
"ESTAS ENCERRADO AQUÍ POR UN MOTIVO. EL MISMO MOTIVO POR EL QUE LA PERSONA QUE ESTA ENCERRADA A TU LADO ESTA AQUÍ TAMBIÉN. AVERIGUAR LA RAZÓN TE SACARÁ DE AQUÍ PERO SOLO TIENES UN DÍA PARA DESCUBRIRLO. SI EN 24 NO HAS DESCUBIERTO EL MOTIVO POR EL QUE ESTAS AQUÍ ENCERRADO MORIRÁS.
Y RECUERDA QUE EL PASADO NUNCA MUERE."
Nico no entendía nada. ¿Que quería decir aquella nota? Miró al hombre que estaba al otro lado del cristal. Aquel hombre estaba allí por la misma razón que el, pero Nico no lo conocía de nada. No le había visto en su vida.Entonces vio como el hombre comenzaba a moverse. Se estaba despertando. Nico corrió hacia el cristal y empezó a golpearlo. El hombre se incorporó hasta sentarse en el suelo y miró alrededor desorientado buscando el origen de los golpes hasta que por fin vio a Nico al otro lado del cristal.
-¿Puedes oírme?- grito Nico.
El hombre se levantó y caminó hasta el cristal.
-Si, puedo oírte- dijo el hombre- ¿quien eres? ¿que hacemos aquí?
-Me llamo Nico, pero no se que hacemos aquí- le explicó- yo también me he despertado aquí sin saber como he llegado.
-No entiendo nada- dijo el hombre aturdido.
-¿Has visto si hay alguna nota en tu habitación?- preguntó Nico- Yo tenia una al lado de la puerta.
El hombre miro hacia la puerta y vio un sobre idéntico al que había encontrado Nico. Caminó hasta el, lo abrió y leyó la nota. Después volvió al cristal para hablar con Nico.
-Dice que tu y yo estamos aquí por la misma razón- le explicó el hombre- ¿Tu nota que decía?
-Decía lo mismo- respondió Nico.
-Por cierto yo me llamo James- se presentó el hombre- no se que podemos tener nosotros en común, pero tenemos que encontrar la manera de escapar de aquí.
* * *
Pablo estaba contando el dinero que el hombre misterioso le había dado. Era mucho dinero pero aun así estaba arrepentido por lo que había hecho. Nico era un buen tío, no debería habérselo entregado a aquel hombre. Además después de su cita había empezado a sentir algo por el. La gente no solía tratarle bien y Nico a pesar de conocer sus antecedentes y otros detalles de su penosa vida le había tratado genial en todo momento. Después de recibir el dinero se había marchado de aquella casa, pero su conciencia le decía que no estaba haciendo bien, así que se escondió y siguió al hombre misterioso hasta el lugar donde había encerrado a Nico.Después había huido de allí con la intención de llamar a la policía, pero cayó en la cuenta de que no podía hacerlo ya que el también estaba implicado. Había recibido dinero por llevar a Nico a aquella casa, así que podía acabar en la carcel. Lo único que podía hacer era volver allí y ayudar a Nico a escapar antes de que fuera demasiado tarde.Después de darle muchas se montó en su moto y arrancó rapidamente conduciendo hacia el lugar donde Nico se encontraba encerrado. <<Tengo que ayudarle>> pensó Pablo<< Todo esto es por mi culpa>>.
CONTINUARA...
CONTINUARA...

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