THE WALKING GAY- TEMPORADA 2. CAP.3: GUARDIA PELIGROSA
Algo se movía en la oscuridad de la habitación. Los pasos se
acercaban lentamente hacia Guillermo que estaba dormido en el sillón en lugar
de hacer su guardia. Una mano se aproximó hacia el lentamente, le agarró y empezó
a zarandearle violentamente.
-¡Te has dormido!- le dijo Rubén, uno de sus compañeros que había
ido a relevarle- Si te llega a descubrir el alcalde seguro que te encierra en
una celda.
Guillermo se despertó sobresaltado.
-¡Joder, que susto!- exclamó.
-Vete a dormir- le dijo Rubén- ya me quedo yo a vigilar al
crio.
-Gracias- le dijo Guillermo- que te sea leve la guardia.
Guillermo se levantó del sillón y salió de la habitación rápidamente
cerrando la puerta tras de sí. Rubén se sentó ocupando su lugar, sacó su reproductor
de Mp3 y se colocó los auriculares en los oídos con la música todo volumen.
Guillermo bajo las escaleras del edificio y cuando estaba a
punto de cruzar la puerta de la entrada para marcharse a casa a descansar se encontró
con el Alcalde.
-¿Dónde vas?- le preguntó.
-Ya ha acabado mi turno, me marcho a casa a dormir- respondió
Guillermo.
.De eso nada. Haces falta en la comisaria para vigilar a los
prisioneros del helicóptero- le ordenó el alcalde.
-Pero… -comenzó a protestar Guillermo.
-No me hagas repetírtelo dos veces- le dijo el alcalde dando
por terminada la conversación. Después caminó hasta la puerta de su despacho y
entró en el cerrando de un portazo. Guillermo se encaminó muy enfadado hacia la
comisaria, siempre le tocaban a él los trabajos más aburridos.
Entretanto Rubén continuaba escuchando su música a todo
volumen mientras vigilaba a Gonzalo. Acaba de empezar una de sus canciones
favoritas cuando Gonzalo comenzó a moverse en la cama. Rubén se incorporó en el
sillón mirando como Gonzalo comenzaba a convulsionar y de repente se quedaba
completamente inmóvil. Rubén se levantó rápidamente y se acercó a la cama. El
niño estaba pálido y parecía que no
respiraba. Acercó la mano a su cuello para tomarle el pulso, pero en ese
momento el crio comenzó a pestañear y a moverse. Rubén respiró tranquilo, por
un momento había pensado que el niño estaba muerto. Entonces Gonzalo se
abalanzo sobre el agarrándole por el cuello y propinándole un mordisco en la
garganta. Rubén sorprendido se llevó las manos al cuello, el mordisco era
bastante profundo. Intento gritar para pedir ayuda pero la sangre brotaba a
borbotones de su garganta impidiendo que saliera cualquier sonido de su boca. Corrió
hacia la puerta pero tropezó con el sillón y cayó al suelo. El niño bajo de la
cama y camino lentamente hasta Rubén mientras este se arrastraba intentando
alcanzar la puerta. Este cada vez se sentía más débil por la pérdida de sangre.
El niño se le echó encima. Rubén intentó librarse de él pero estaba tan débil que
apenas podía moverse. Gonzalo se lanzó a su cuello mientras Rubén veía como le
devoraba sin poder hacer nada para defenderse.
CONTINUARA...

Esta demasiado genial, por favor continua, no pares¡¡
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