FUNNY GAYS- CAPITULO 5: FINAL
Todo quedó en silencio en la oscuridad
de la habitación. Una de las puertas se abrió dejando pasar la luz e iluminando
a Javier, que estaba de pie frente al cuerpo de Carlos con el cuchillo en la
mano. Avanzó lentamente hacia la puerta con miedo de lo que podía encontrarse
en la nueva sala. Atravesó la puerta y
entró en la siguiente habitación. Esta estaba completamente vacía, no había ningún
altavoz como en las anteriores ni ninguna clase de arma a la vista, simplemente
una puerta en el otro extremo de la sala. La puerta se cerró detrás de el y se abrió
la puerta que tenía enfrente. Entró un hombre enmascarado por ella y Javier dio
un paso atrás al ver que aquel extraño llevaba un arma en la mano.
-¿Dónde está mi amigo Luis?- le preguntó
a Javier al enmascarado- No le he vuelto a ver desde que nos metisteis aquí
-No te preocupes por el- le dijo el
enmascarado con aquella extraña voz distorsionada con algún tipo de aparato electrónico
oculto en la máscara- Has conseguido
sobrevivir a las pruebas así que puedes marcharte. Aquí tengo la llave que abre
la puerta de salida.
-No pienso irme sin el- respondió
Javier.
-Pensaba que la amistad para ti no
significaba nada- le dijo el extraño- no te ha costado mucho matar a uno de tus
amigos.
-No es lo mismo- respondió Javier- Arturo
no era como Luis.
-¿Y por qué Luis es diferente?-
pregunto el enmascarado con curiosidad.
Javier permaneció en silencio.
-¡CONTESTA!- gritó el enmascarado.
-Porque estoy enamorado de el- respondió
Javier- así que no puedo irme sin él, quiero verle.
El enmascarado caminó hacia Javier y
se paró enfrente de él.
-¿De verdad quieres ver a tu amigo
Luis?- le preguntó.
-Si, por favor- suplicó Javier.
El enmascarado dio media vuelta y se dirigió
hacia la puerta, pero a medio camino se giró y se quedó parado mirando a
Javier. Dirigió su mano hacia la máscara de gas que le tapaba la cara y se la quitó
dejando ver su rostro. Era Luis. El enmascarado era su amigo.
-No puede ser- dijo Javier que no se podía
creer lo que estaba viendo- pero si eres nuestro amigo. Además no puedes ser un
homófobo porque tú también eres gay.
-Yo no soy gay- le respondió Luis-
Nos conocimos en una discoteca hace seis meses y si recuerdas yo me acerqué a vosotros.
Me hice vuestro amigo para ganarme vuestra confianza. Es lo que hacemos. Nos
infiltramos en grupos de amigos haciéndonos pasar por gays para conseguir participantes
para nuestro juego. La idea de venir aquí fue mía recuerdas, yo os traje a este
sitio.
-Eres un hijo de puta- le dijo Javier.
-Puede ser- respondió Luis tirando la
máscara al suelo y apuntando a Javier con la pistola- Ahora que me has visto la
cara no puedo dejarte marchar- dijo guardándose la llave de la puerta en el
bolsillo del pantalón.
-No me mates- le suplicó Javier- éramos
amigos, no puedes haber fingido todo este tiempo.
-Bueno supongo que soy buen actor- respondió
Luis riendo.
-No me mates, no diré nada a nadie- siguió
suplicando Javier y aproximándose lentamente hacia Luis.
-Lo siento- dijo Luis y apretó el
gatillo disparando a Javier que cayó al suelo. Cogió un walkie que tenía
colgado en el cinturón y habló por el-
Ya está hecho
Después se arrodilló ante el cuerpo
de Javier y le agarró por los brazos para llevarle arrastrando hasta la puerta.
En ese momento Javier que había estado fingiendo que estaba muerto sacó el
cuchillo que se había escondido en la otra sala sin que nadie le viera y se lo
clavó a Luis en el corazón. Este cayó al suelo inmóvil y Javier se levantó
deprisa, cogió la llave que Luis había guardado en su bolsillo y corrió atravesando
la puerta. Recorrió un largo pasillo y llegó hasta la salida. Oía varios pasos detrás
de él que recorrían el pasillo. Eran los compañeros de Luis. No iban a dejar
que se escapara.
Metió la llave en la cerradura de la
puerta de salida, la giro y abrió rápidamente. Salió a la calle y corrió con
todas sus fuerzas a pesar de la herida de bala que tenía en un costado. Ya
estaba amaneciendo por lo que nadie fue tras el a plena luz del día.
VARIOS MESES MAS TARDE….
Javier denunció todo lo que les había
pasado a él y sus amigos aquella noche, pero cuando la policía registró el
lugar no encontró nada ni a nadie. Habían limpiado el lugar y se habían deshecho
de los cuerpos.
Javier se mudó a otra ciudad e hizo
nuevos y buenos amigos. Nunca olvidó el infierno por el que pasó aquella noche.
Muchas veces se despertaba en plena noche debido a las pesadillas que tenía
sobre aquel lugar. Aprendió que hay que tener cuidado al confiar en la gente y
a desconfiar de los desconocidos que no siempre se acercan a nosotros con
buenas intenciones ya que los lobos a veces se disfrazan con piel de cordero.
me encanto esta historia que pesar haberse enamorado del hombre equivocado, pero personas que si saben valorar a los que son homosexuales tiene un gran amigo en su vida.
ResponderEliminarSimplemente genial pero nunca pensé que Luis iba a ser el malo :'(
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