RELATO GAY. EL INQUILINO DE ARRIBA 2. EL ORIGEN. CAPÍTULO 5: BUSCANDO AYUDA
Pedro y Cristian caminaban de un
lado a otro del salón. Ambos estaban de lo más nerviosos y aterrados por todo
lo que estaba sucediendo. Miraban con impaciencia el reloj de péndulo que
colgaba de la pared, lanzándole breves miradas cada pocos minutos. Las agujas
de este parecían girar mucho más despacio que de costumbre.
De repente, sonó el timbre de la
puerta.
Los jóvenes se sobresaltaron al
escucharlo.
Tras reaccionar y darse cuenta de
que alguien estaba llamando, Cristian, que estaba más cerca de la entrada, se
encaminó hacia la puerta para abrir.
-¡Ya está aquí!- exclamó el
joven, mientras agarraba el pomo con manos temblorosas.
Pedro se situó a su lado,
expectante ante aquella ansiada visita.
Cristian abrió la puerta, y frente
a ellos apareció una mujer de mediana edad, con el cabello moreno y rizado; el
rostro surcado de arrugas, aunque todavía mantenía la belleza que tuvo en sus
tiempos de juventud; y unos vivos y expresivos ojos verdes que despedían
confianza y seguridad.
-Hola- saludó la mujer- vosotros
debéis ser Pedro y Cristian.
-Hola. Sí, somos nosotros ¡Adelante!
- dijo Cristian, haciéndose a un lado para que la mujer entrara.
-El portero me ha abierto la
puerta del portal. Muy simpático el hombre- explicó la mujer pasando al
interior del apartamento- Yo soy Beatriz. Vuestro amigo Javi me ha dicho que
necesitabais mi ayuda, ¡y vaya si la necesitáis! He sentido las malas
vibraciones nada más entrar en este edificio.
Pedro y Cristian la observaron
con curiosidad. La mujer vestía un jersey de lana de cuello alto y unos
vaqueros rotos por las rodillas. No era precisamente la ropa que solía llevar
una médium.
-¿Qué ocurre? ¿Por qué me miráis así?
- preguntó la mujer al ver sus caras- ¡Ya lo sé! Os estáis preguntando por qué
no voy con una túnica hasta los pies, un pañuelo en la cabeza y una bola de
cristal en la mano.
Pedro y Cristian se miraron el
uno al otro. Parecía que la médium les hubiera leído la mente.
-Bueno, ¿os vais a quedar ahí
parados todo el día o me vais a explicar lo que sucede? - preguntó Beatriz con
impaciencia.
-Si, claro- respondió Cristian,
cerrando la puerta.
Pedro y él se situaron frente a
la médium.
-¿Y bien? ¿Qué sucede en este edificio?
- volvió a preguntar la mujer- He sentido una gran energía al entrar en el… una
energía muy negativa.
-Hace unos días murió un vecino-
comenzó a relatar Pedro- Se electrocutó en el sótano. Desde entonces, están
ocurriendo cosas muy extrañas en el edificio.
Accidentes, pero solamente les ocurren a personas cercanas a nosotros.
Un amigo nuestro ha muerto aquí mismo, electrocutado en nuestro salón. Y otro
sufrió ayer un accidente en el ascensor y ahora no tiene piernas. Creemos que
es el vecino que murió. Él está haciendo todo esto. Su espíritu o fantasma. La
verdad es que no le caíamos demasiado bien cuando estaba vivo.
-¡Dios mío!- exclamó la médium- Por
lo que me cuentas es un ente muy poderoso y perverso. Debe ser un espíritu
vengativo.
-¡¿Qué podemos hacer para
librarnos de él?!- preguntó Cristian muy alterado- Ese cabrón homófobo viene a
por nosotros y no va a parar hasta vernos muertos, lo sé.
-Bien, debemos empezar por… -
comenzó a decir la médium, pero de repente se detuvo, sus ojos se pusieron en
blanco y empezó a hablar con una extraña voz que parecía salida de ultratumba.
-Vais a pagar por todos
vuestros pecados. Vais a sufrir. No voy a descansar hasta acabar con todos los
que os rodean, con vosotros y con todos los de vuestra clase. No tengo nada en
contra de usted, señora Beatriz, más allá de que sea una médium de pacotilla,
pero si intenta joderme, iré a por usted y a por los suyos. Dos hijos que la
adoran y un marido que la quiere con locura, ¿verdad? Lárguese y no vuelva por
aquí. Y vosotros dos, maricas, esto es solo el principio. No sabéis lo que
tengo preparado para vosotros.
Tras decir esto, los ojos de la
médium volvieron a la normalidad. Esta tenía el rostro completamente pálido, y
hubiera caído al suelo si Pedro y Cristian no hubieran llegado a tiempo para
sujetarla.
-¡Madre… mía! Todavía… puedo
sentirlo… dentro de mí- dijo la Medium, balbuceando y con la respiración entrecortada.
Su voz sonaba extremadamente
cansada.
-¿Se encuentra bien? ¿Qué ha sido
eso? - preguntó Pedro preocupado.
-Era él… hablando a través de mí-
respondió Beatriz, exhausta.
-¡Pues ya le ha oído! Quiere
acabar con nosotros- exclamó Cristian aterrorizado- ¡Tiene que ayudarnos! ¿Cómo
podemos librarnos del espíritu de ese viejo malnacido?
-No es un espíritu- indicó la
Medium, que poco a poco iba recuperando el aliento- Es un demonio. Lo he
percibido al tenerlo en mi interior. Ha sido ascendido al morir. Esto ocurre a
veces con ciertas personas, cuando son tremendamente malvadas en vida. Suelen
ser elevadas a un plano superior. Los demonios son más poderosos y muchísimo más
peligrosos. Esto sí que no me lo
esperaba.
-¿Y qué podemos hacer?- preguntó
Pedro, atemorizado por lo que acababa de escuchar.
-Nada, ¡yo me largo de aquí! -
contestó la médium mientras se dirigía hacia la puerta- ¡Marchaos de aquí!
¡Marchaos cuanto antes, si no queréis acabar muertos!
Tras decir esto, la mujer salió
por la puerta como alma que lleva el diablo, cerrando de un portazo tras de sí.
Pedro y Cristian se miraron el
uno al otro sobrecogidos, preguntándose que iba a ser de ellos ahora, si la
única persona que podía ayudarles acababa de abandonarles a su suerte.
CONTINUARÁ...
🥰👇DONACIONES PAYPAL para poder continuar con el mantenimiento del blog👇🥰👉 https://paypal.me/DaniSnrBlog?country.x=ES&locale.x=es_ES 👈
❗GRACIAS❗
- https://play.google.com/store/books/details/Daniel_Sanchez_de_la_Nieta_Rico_Terminal?id=XbBUDwAAQBAJ
👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇











Comentarios
Publicar un comentario