RELATO GAY. NO ES MOMENTO PARA EL AMOR. CAPÍTULO 5: LA PRIMERA CITA
Hoy he llegado veinte minutos
antes al banco del parque. Estoy nerviosísimo. Es ridículo que este así de
atacado, porque ya conozco a Jorge. Supongo que será porque por primera vez
vamos a quedar fuera de este escenario. Fuera de este parque donde me siento
tan seguro. Espero estar preparado para salir de mi zona de confort.
Sumido en mis pensamientos, pasan
los minutos, y por fin veo aparecer a Jorge entre la gente que se encuentra
paseando por el parque. Recorre el camino de tierra hasta el banco y se detiene
junto a mí.
-Ya estoy aquí- dice.
Me pongo en pie de un salto y me sitúo
frente a él.
-¡Estupendo, pues vámonos!-
exclamo, haciendo ademán de empezar a caminar.
Entonces, Jorge me detiene agarrándome
por la cintura y me propina un beso en los labios.
Me deja completamente mudo, ya
que no me lo esperaba.
-Me moría de ganas de hacerlo-
señala cuando separa sus labios de los míos.
-Yo también- respondo mientras
mis mejillas se sonrojan.
Acto seguido, comenzamos a caminar
agarrados de la mano. Salimos del parque, y tras andar unos minutos, nos
introducimos en una pequeña y acogedora cafetería.
Tras tomar un fantástico desayuno
y conversar animadamente, salimos del local mientras continuamos charlando a la
vez que caminamos.
-Tenias razón, el desayuno ha sido
fabuloso- digo con una sonrisa en los labios.
-Me alegra que te haya gustado-
responde Jorge.
En ese momento, se detiene frente
a mi y vuelve a besarme, esta vez de manera más apasionada. Nuestros labios
permanecen unidos durante casi un minuto, pero el tiempo se detiene para los
dos y parecen ser horas. Nuestras lenguas se entrelazan dentro de nuestras
bocas, hasta que por fin quedan liberadas cuando nos separamos.
Nos miramos a los ojos durante
unos segundos, embobados, sin decir ni una sola palabra. Pero no hace falta
hablar. Lo decimos todo con la mirada. Después, continuamos caminando.
Entonces, diviso a lo lejos a la
mujer que se detuvo a hablar con Jorge el día anterior. Esta viene caminando
hacia a nosotros. Jorge, al verla, me agarra fuertemente de la mano y tira de mí,
llevándome casi en volandas hasta la acera de enfrente.
Continuamos caminando. Cree que
no me he dado cuenta de que lo ha hecho para evitar cruzarse con aquella
señora.
Pero, ¿por qué? ¿De qué se conocen
y por qué la evita?
* * *
Han pasado varias semanas desde
mi cita con Jorge en la cafetería, y desde entonces, hemos continuado quedando
casi a diario y conociéndonos cada vez más. Puedo decir, sin temor a equivocarme,
que me he enamorado perdidamente de él. De sus ojos, de su sonrisa, de su
manera de tratarme… Me parece el chico perfecto. Solo hay una cosa sobre él que
me tiene intrigado: aquella mujer.
¿Quién es y por qué Jorge la
evita?
Si algo me ha enseñado la experiencia en esta
vida, es a presentir cuando algo no marcha bien. Es como cuando
eres niño y te preguntas por qué los ancianos pueden predecir cuando va a
llover, y ellos te dicen que con la edad tú también aprenderás a hacerlo. Y resulta
ser cierto. Con el tiempo te das cuenta de que con la edad puedes llegar a vaticinar
ciertas cosas. Pues con los problemas pasa lo mismo que con las tormentas, con
la edad se aprende a sentir cuando se avecina alguno.
Pero quizá solo sean cosas mías.
Estoy tan acostumbrado a que las cosas me salgan mal, que a lo mejor estoy
intentando boicotearme a mí mismo.
Dándole vueltas a todo esto en mi
cabeza, comienzo a arreglarme, ya que he quedado con Jorge para celebrar que
hoy hace exactamente dos meses que nos conocimos. Parece que todo marcha a las
mil maravillas entre nosotros.
Me introduzco en la ducha rápidamente,
feliz y sonriente. No quiero llegar tarde y hacer esperar a Jorge.
* * *
No veo nada. Jorge me ha tapado
los ojos con un pañuelo y me ha dicho que va a llevarme a un lugar especial,
que quiere darme una sorpresa. Después, hemos montado en su coche, ha conducido
durante unos diez minutos y nos hemos bajado del vehículo. Acto seguido, hemos
entrado en un edificio y hemos subido por la escalera hasta la planta numero cuatro.
Una vez allí, Jorge ha introducido una
llave en la cerradura de una puerta, y hemos entrado en lo que parece ser un
apartamento o quizá la habitación de un hotel. ¿Qué sorpresa habrá preparado
para mí?
Jorge me guía a través del piso,
y tras atravesar un largo pasillo, me dice que me detenga.
-Ya hemos llegado- indica,
mientras noto como comienza a desatar el pañuelo que cubre mis ojos.
Cuando estos quedan liberados,
observo con atención el lugar donde nos encontramos. Este pasillo, estas paredes…
me resultan tan familiares. Miro hacia mi derecha y descubro una terraza con
unos grandes ventanales. Siento una punzada en el pecho al darme cuenta de
donde estoy. Un lugar que jamás podré borrar de mi mente. Estamos en la casa de
María, la mujer que murió por mi culpa.
-¿Qué narices hacemos aquí?-
pregunto mientras me giro hacia Jorge, completamente confuso.
Entonces, descubro que este se
encuentra de pie junto a mí, apuntándome con una pistola.
-Recuerdas este lugar, ¿verdad? –
dice con la voz llena de odio- ¡María era mi madre! ¡Tú la mataste y ahora vas
a pagar por ello!
CONTINUARÁ...
🥰👇DONACIONES PAYPAL para poder continuar con el mantenimiento del blog👇🥰👉 https://paypal.me/DaniSnrBlog?country.x=ES&locale.x=es_ES 👈
❗GRACIAS❗
- https://play.google.com/store/books/details/Daniel_Sanchez_de_la_Nieta_Rico_Terminal?id=XbBUDwAAQBAJ









Comentarios
Publicar un comentario