MONÓLOGO GAY: EL ARTE DE SER GILIPOLLAS (MONÓLOGO LGBTIQ)
Hoy quiero hablar de los
gilipollas. Esas personas que van por el mundo creyéndose mejores que los
demás, amargando la vida a la gente, generando mal rollo allí donde están
presentes, y actuando con violencia y agresividad contra cualquiera que no
piense o actúe igual que ellos. Personas que se creen superiores, pero que, en
realidad, no valen una mierda.
Los gilipollas pueden encontrarse
en cualquier parte.
Un gilipollas, puede ser ese
camarero o camarera, que ni siquiera te da los buenos días al entrar en el
establecimiento, que te sirve la consumición como si le debieras la vida, y que
ni siquiera te dedica una sonrisa, como si sonreír costase dinero.
Puede ser esa cajera o cajero de
supermercado, que amargados por su triste vida, o vete tú a saber por qué,
pasan tu compra a toda pastilla, lanzándola al otro lado de la cinta como si
estuvieran jugando a los bolos, aplastándote el pan de molde, la fruta,
rompiéndote los huevos, reventándote el cartón de leche…, y haciéndote meter la
compra en las bolsas a toda prisa como si estuvieses en una carrera contra
reloj.
También puede ser ese o esa
gilipollas que siempre aparece cuando haces cola, para intentar colarse en la
fila. Que intenta meterse delante de ti disimuladamente, y que cuando ve que te
has dado cuenta, se va para intentar colarse delante de otra persona que esté más
despistada.
Otro típico gilipollas, es el
homófobo que va de machito, y que se dedica a insultar a todo aquel miembro del
colectivo LGBTIQ+ que se cruza en su camino, eso sí, solo cuando está en grupo,
no vaya a ser que ese al que llama maricón, bollera, travestorro, marimacho,
etc… se revele y le parta la cara, y no estén sus amiguitos igual de gilipollas
que él para defenderle. Como veis, además de gilipollas, también son unos
cobardes.
También puede haber gilipollas en
nuestra propia familia. Nuestro propio padre, por ejemplo. Ese padre machista,
homófobo o maltratador, cuyo único objetivo es amargar la vida a todos los que
se encuentran a su alrededor, y también, si se tercia, acabar con las
existencias de cerveza del supermercado. Otra típica gilipollas, puede ser esa
madre controladora que corta las alas a sus hijos, impidiéndoles prosperar y
evolucionar, boicoteando su vida, sus relaciones e influyendo en todas sus
decisiones para conseguir sus propios beneficios.
Otros familiares gilipollas,
pueden ser esos hermanos, tíos, primos…, que te miran por encima del hombro
porque tienen mas dinero que tú, creyendo que el dinero lo es todo en la vida,
y creyendo también que con dinero pueden comprarse la clase y la educación, y
nada mas lejos de la realidad, porque, aunque tengan más euros en el banco, son
y siempre serán unos garrulos y catetos maleducados con menos clase que una
mierda con corbata.
También hay por ahí alguna abuela
tóxica, de esas que nada les parece bien y que creen que ningún nieto es lo
suficientemente bueno para ellas.
¡Y vamos con más gilipollas! Por
ejemplo, esos vecinos ruidosos, sucios y molestos, con los que todos nos hemos
topado en algún momento de nuestra vida. Que se dedican a hacer fiestas, ruido
a todas horas y a emborracharse como si no hubiera un mañana. Gente sin ningún tipo de educación, sin
empatía ni respeto hacia los demás. Gente que debería vivir en la selva, o ni
siquiera eso, porque incluso los monos se comportan mejor que ellos. Gente que
ni siquiera es gente, porque son gentuza.
Otros que son gilipollas, son los
conductores que se saltan los semáforos o los pasos de peatones. Esos que
parece que siempre van con prisas y que no les importa llevarse por delante a
ancianos, niños o a cualquiera que se les cruce en su camino, hasta el día que
ocurre una desgracia. Hasta el día que provocan un accidente o atropellan a
alguien, y entonces aprenden la lección, aunque ya sea demasiado tarde, e
incluso algunos tienen tan alto el nivel de gilipollez que no aprenden la
lección ni por las malas.
Los gilipollas que bailan en las
discotecas creyendo que están en una película musical, como por ejemplo Grease
o Dirty Dancig, pisando a todo el mundo, propinando codazos a diestro y
siniestro, haciendo volar las copas de la gente que se encuentra a su
alrededor, reventando vasos o tirándote encima su contenido; también son una
especie de gilipollas muy extendida.
Otra clase de gilipollas muy común,
es el gilipollas que da plantón sin avisar y no acude a una cita. Personas que
no valoran el tiempo de los demás. Personas que no sienten ningún tipo de
empatía. Personas que no tienen en cuenta los sentimientos del otro, que solo
piensan en ellos mismos y que no dedican ni un solo segundo a pensar en el daño
que pueden hacer a la persona que dejan plantada. Pensar en como te afectará,
en como te sentirás, en la humillación de sentirte como si no valieras nada. Como si valieras tan poco, que ni siquiera merecieras un mensaje o una llamada de disculpa.
Otra especie de gilipollas muy extendida,
es el gilipollas que va por ahí poniendo los cuernos a sus parejas.
Mentirosos/as compulsivos/as. Gente sin sentimientos. Sin escrúpulos. Cobardes
que te engañan y te traicionan por la espalda, porque no tienen el valor de
dejarte de frente y comenzar una nueva relación con la otra persona, además del
miedo que sienten de perder a la que ya tienen. Miedo a quedarse solos, sin importarles
el daño que puedan hacer con sus mentiras y engaños. Cabrones de manual.
¡Cabrones y cobardes!
Los que te dejan por Whatsapp o
simplemente desaparecen. Esta es una especie de gilipollas que está muy de moda
últimamente. Otros cobardes. No hay mucho más que decir de este espécimen. Son
gente que vale menos que una mierda pinchada en un palo.
Todos y cada uno de los tipos de
personas que he nombrado anteriormente, son gente que tiene el carnet de
gilipollas con todos los puntos. Gente que tiene un doctorado y varios masters
en el arte de ser gilipollas con todas las letras. Personas que se presentan a
un concurso de gilipollas y les dan directamente el premio. Personas que, si
los gilipollas volaran, tendrían alas, y que, además, si pagaran por serlo, serían
millonarias.
Podría seguir así todo el día,
porque hay muchas clases y especies de gilipollas, cada vez son más y cada vez
están mas extendidos por el mundo como una virulenta pandemia.
Y es que, ser gilipollas es un
arte. Porque los gilipollas son expertos en: amargARTE, humillARTE, insultARTE,
cabreARTE, golpeARTE, odiARTE, desestabilizARTE, crispARTE, desesperARTE,
menospreciARTE, descalificARTE…
Pero siento deciros queridos
gilipollas, que no sois unos artistas, simplemente sois eso: GILIPOLLAS.
- https://play.google.com/store/books/details/Daniel_Sanchez_de_la_Nieta_Rico_Terminal?id=XbBUDwAAQBAJ









Comentarios
Publicar un comentario