SALIR DEL ARMARIO EN EL TRABAJO

Miles de personas sufren discriminación en sus puestos de trabajo por haber salido del armario. Yo soy de los que piensa que es mejor ser uno mismo, ¿pero en este caso no seria mejor ser discreto? En mi opinión cada uno es libre de acostarse con quien quiera  y se debería respetar la orientación sexual de cada uno, pero este es un tema muy delicado. Todos sabemos que la homofobia esta muy extendida y hay gente que te puede hacer la vida imposible en el trabajo. Tampoco olvidemos que nuestra vida sexual no le interesa a nadie. Una personas hetero no va diciendo a la gente, soy hetero y me acuesto con tias.


Entiendo que hay gente que necesita contarlo porque para ellos es una liberación, pero creo que es mejor contárselo solamente a las personas mas allegadas: amigos y familia, pero contarlo a compañeros de trabajo puede ser muy peligroso. En los trabajos siempre hay envidias y malos rollos y pueden usarlo contra ti.
Muchos diréis: "Pero si me acosan en el trabajo por ser gay  les puedo denunciar". ¿Y en realidad eso merece la pena? Yo creo que salir del armario es importante y hay que hacerlo, pero vuelvo a repetir, es mejor contarlo a las personas que más apreciamos y en el trabajo no es necesario y esta fuera de lugar contar con quien nos acostamos. No me entendáis mal, no quiero decir que haya que estar dentro del armario y ocultarlo. Simplemente que hay que saber a quien se le revela un aspecto tan importante de nosotros mismos. ¿Que opináis vosotros? ¿Vosotros saldríais del armario en el trabajo o ya lo habéis hecho? Comentad este post y compartid vuestra experiencia con todos nosotros.

Comentarios

  1. Muy buen@s amig@s!. Me interesa mucho este tema puesto que lo sufro en primera persona.
    Soy enfermera en un hospital y en mi trabajo se establece un vínculo muy estrecho con l@s compañer@s, como con ell@s y ceno con ell@s. En un turno de 12 horas aparte de trabajar se establece una pequeña convivencia. Cuando ya llevas unos años lo normal es que se conozca la vida de tod@s. En mi caso,que tengo pareja estable con la que convivo, lo que saben de mi se limita a que comparto piso con una amiga. Al principio resulta muy llevadero pero creédme q con el tiempo una empieza a sentirse incómoda en según q conversaciones pq sé q yo debo parecer una persona con una vida afectiva y personal hiperpobre y eso tb repercute en mi autoestima, cuando entro por la puerta del hospital me convierto en una persona hiperinsegura y tímida, apenas abro la boca,alguien q no soy realmente yo. Es complicado pq como decías en el trabajo hay muchas personas y no todas pueden reaccionar bien (en mi caso hay mucho Opus dei en Sanidad).
    Me veo en una encrucijada pq por un lado quisiera poder hablar de mi vida con naturalidad y no bajar la cabeza cuando surjan temas incómodos para mi pero normales para el resto y por otro lado , me da mucho palo sentirme absolutamente expuesta con personas q de modo natural no sé me ocurriría ni cruzar tres palabras...
    Esa es mi situación y en el momento actual me acarrea un estrés añadido al que ya de por si tiene un trabajo como el mío.
    Me ayudaría mucho leer otras experiencias
    Un abrazo..

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    Respuestas
    1. Gracias por leer el blog y por regalarnos tu tiempo dejando un comentario. Salir del armario puede ser muy complicado segun el tipo de trabajo que uno desempeña y el miedo al rechazo siempre esta ahi presente, probablemente mas en nuestras mente. Espero que otros lectores del blog comenten el post y te ayuden con sus experiencias. Un saludo.

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  2. Lo del tema de salir del armario en el trabajo es muy peculiar, desde mi punto de vista. Todo depende del ambiente que haya. Me explico. Hace años, allá por el 87, estaba trabajando en unas oficinas y el ambiente era muy relajado. Yo me llevaba bien con una compañera y se lo dije. Al poco tiempo, se me acercó la hermana del jefe para preguntarme directamente si era homosexual a lo que respondí afirmativamente. "Pues a ver que noche nos vamos por Chueca a tomarnos algo", me dijo. Recuerdo que dias más tarde, estando en el WC me estaba lavando las manos y entró mi jefe. Mientras estaba meando me preguntó si era gay, y a mi sólo se me ocurrió responderle que si a él le parecía el lugar más adecuado para preguntarme eso. Entre risas se zanjó la cuestión.
    En el año 92, estaba trabajando en otro sitio, en un polígono industrial a las afueras de Madrid. El perfíl del lugar era para verlo. Mi entonces jefa me lo preguntó, y sin problemas le dije que si. Llegó la cosa a oídos del almacen y, lo cierto es que cambió la actitud de algunos compañeros hacia mi. Recuerdo que uno de ellos quiso tomarse una cerveza conmigo porque no lo entendía. "No tienes que entender nada, ya que es algo que afecta a mi vida privada" le dije. Aunque la cosa aflojó, me da pena decir que nunca volvimos a tener buen rollo entre nosotros.
    Y ahora vamos a la actualidad. Trabajo en policlínico desde el año 99. Cuando entré, tenía un jefe que tenía aterrorizado a todo el personal. Y, dado que la cosa del trabajo estaba complicada, decidí no ser tan explícito. Ni negaba, ni afirmaba. Tenía una compañera que se pasaba la vida lanzándome indirectas. Al principio me hacía gracia, pero hubo un momento en que resultó irritante. Decidí marear la perdiz. Si me llamaba una chica, decía que era mi novia; si me llamaba un chico, decía que era mi novio. Y la otra, toda loca porque seguía sin saber. Y el resto de compañeros, más o menos igual pero más bien pasando. Mi jefe nunca me preguntó directamente, pero en más de una ocasión sentí que aprobaba mi actitud de no dar explicaciones a nadie.
    Cuando murió mi jefe, mi irritante compañera se fue. Y vino otro jefe. Y la cosa se relajó. Dejaron de preguntar. Hasta que en el año 2007 solté la bomba. Soy gay, y me caso. Puedo decir que todos entendieron mis explicaciones respecto a no decir nada. La fiesta que hicimos antes de la boda fué memorable.
    A día de hoy, la situación es de absoluta normalidad. Después de mi salida de armario, hubo otras realmente desconcertantes. Mi jefe actual me trata... pues como tratan todos los jefes a sus empleados. Imagino que alguna vez, queriendo hacerse el gracioso, habrá hecho algún comentario al respecto. Pero como yo a él le tildo de anormal, lo considero un ejercicio de libertad de expresión por ambas partes.
    Enfin. Por eso digo que, depende del ambiente en el trabajo, se puede salir o no. A fin de cuentas, a nadie le importa con quien retozas.

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  3. A ver, puntualizemos. Los heteros sí van diciendo que lo son y con quien se acuestan. Otra cosa, es que cuenten con todo lujo de detalles lo que hacen en la cama, aunque los hay que lo cuentan, rozando en este caso, lo grosero. ¿Si me preguntan si tengo novia, debo responder que eso pertenece a mi esfera privada?, ¿cuando se lo preguntan a un hetero, es esto lo que contesta?. Mi orientación sexual es tan pública como la de cualquiera. Otra cosa es lo que hago o dejo de hacer en la cama con fulanito o menganito, eso sí es mi esfera privada. ¿Qué si merece la pena denunciar o no?, por favor, a estas alturas. La homofobia es un delito y la discriminación por razones de orientación sexual está tipificada por la ley. Siempre merece la pena denunciar, y si no lo hacemos nosotros ¿quién lo va hacer?. Fuera miedos de una vez, por favor. Un saludo.

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