50 SOMBRAS DE UN GAY- CAPITULO 9: LLAMAS
-Quiero que le diga a mi hijo que conducía solo cuando tuvo el accidente- le pidió Ruth al doctor.
-No puedo hacer eso- respondió el médico- no puedo mentir a un paciente, y mucho menos si padece amnesia. Lo que hay que hacer es ayudarle a recordar.
-No puede volver a recordar- le dijo Ruth- esta la oportunidad perfecta para que deje de ver a ese chico.
-Lo siento pero no puedo hacerlo- respondió tajante el doctor.
-De acuerdo, puede que esto le ayude a pensarlo- le dijo Ruth extendiéndole un cheque- espero que ese dinero sea suficiente para que usted me haga este pequeño favor.
El médico se quedó impresionado al ver una cifra tan alta en el cheque.
-Si quiere mas dinero no es problema- le indicó Ruth- tengo mas del que puedo gastar.
El doctor miró el cheque dudando durante unos segundos.
-Está bien- dijo al fin- la ayudaré, pero tiene que añadir un cero más a este cheque.
-Eso esta hecho- respondió Ruth con una sonrisa en los labios.
Después de eso Ruth sobornó también a las enfermeras que habían atendido a Nico. Se lo llevó del hospital y contrató a una enfermera privada para que le atendiera en casa. Utilizó todos los medios a su alcance para ocultar la verdad y tras extender varios cheques y mover varios hilos consiguió su objetivo.
-No puedo hacer eso- respondió el médico- no puedo mentir a un paciente, y mucho menos si padece amnesia. Lo que hay que hacer es ayudarle a recordar.
-No puede volver a recordar- le dijo Ruth- esta la oportunidad perfecta para que deje de ver a ese chico.
-Lo siento pero no puedo hacerlo- respondió tajante el doctor.
-De acuerdo, puede que esto le ayude a pensarlo- le dijo Ruth extendiéndole un cheque- espero que ese dinero sea suficiente para que usted me haga este pequeño favor.
El médico se quedó impresionado al ver una cifra tan alta en el cheque.
-Si quiere mas dinero no es problema- le indicó Ruth- tengo mas del que puedo gastar.
El doctor miró el cheque dudando durante unos segundos.
-Está bien- dijo al fin- la ayudaré, pero tiene que añadir un cero más a este cheque.
-Eso esta hecho- respondió Ruth con una sonrisa en los labios.
Después de eso Ruth sobornó también a las enfermeras que habían atendido a Nico. Se lo llevó del hospital y contrató a una enfermera privada para que le atendiera en casa. Utilizó todos los medios a su alcance para ocultar la verdad y tras extender varios cheques y mover varios hilos consiguió su objetivo.
* * *
James despertó un par de semanas más tarde. Lo primero que buscó al abrir los ojos fue a Nico. Al descubrir que estaba solo en la habitación llamó a las enfermeras. Acudió a la llamada una de las enfermeras que habían atendido a Nico cuando estuvo ingresado allí.
-Por fin ha despertado, ¿como se encuentra?- le preguntó esta.
-Me duele la cabeza- respondió James.
-Ahora le traeré unos analgésicos- le dijo la enfermera.
-¿Donde esta Nico?- preguntó James.
-¿Quien es Nico?- preguntó la enfermera haciéndose la tonta.
- Es mi novio- respondió James- iba conduciendo el coche cuando sufrimos el accidente.
-¡Ah! Despertó hace varias semanas y se marchó-respondió la enfermera.
-¿Y cuando fue la ultima vez que vino a visitarme a visitarme?¿Estoy deseando verle- preguntó James.
-Siento decirle que no ha recibido usted visitas desde que ingresó en el hospital.
-Pero eso no es posible- exclamó James.
-Yo no se nada- respondió la enfermera saliendo de la habitación- ahora mismo le traigo sus analgésicos.
Tras varias semanas ingresado en el hospital James recibió el alta. No había recibido ninguna visita de Nico y este tampoco había respondido a sus llamadas, al parecer su número de teléfono estaba fuera de servicio, por lo que decidió ir a su casa para pedirle explicaciones. La madre de Nico abrió la puerta.
-¿Que haces tu aquí?- preguntó Ruth con desprecio al abrir la puerta y ver que quien estaba en la entrada era James.
-He venido a ver a Nico- respondió James.
-Nico no esta en casa- dijo Ruth. Intentó cerrar la puerta, pero James la paró con la mano.
-¿Por que no ha ido a visitarme al hospital?- preguntó James- ¿Y por que no me coge las llamadas?
-Nico no quiere volver a verte- respondió secamente Ruth- Así que si no te importa aparta esa mano para que pueda cerrar la puerta.
En ese momento Nico atravesó el salón. Ruth había mentido cuando había dicho que no estaba en casa. James le vio desde la puerta y lo llamó.
-¡Nico!- gritó- Soy yo.
Nico volvió la cabeza hacia la puerta para mirar quien le llamaba.
-Lo siento, pero no te conozco de nada- le dijo Nico y después siguió su camino hasta la cocina.
-Ya le has oído- le dijo Ruth apartando la mano de James de la puerta- no quiere saber nada de ti, así que no nos molestes mas.
Después Ruth cerró la puerta y James se alejó de la casa llorando desconsoladamente.
EN LA ACTUALIDAD...
James seguía manteniendo el mechero en alto y la habitación estaba completamente inundada por la gasolina. Nico y Pablo estaban muy asustados y miraban a James aterrorizados.
-¡Yo no tengo la culpa de lo que pasó!- gritó Nico- fue mi madre la que me mintió.
-Tu eres el único culpable- dijo James- lo que mas me duele es que yo era tan poco importante para ti que pudiste olvidarme sin problemas.
Tras decir esto soltó el mechero que cayó al suelo sobre la gasolina. Las llamas comenzaron a extenderse por la habitación mientras Nico y Pablo observaban aterrorizados como el fuego se iba acercando a ellos a toda velocidad.
CONTINUARA...
-¿Que haces tu aquí?- preguntó Ruth con desprecio al abrir la puerta y ver que quien estaba en la entrada era James.
-He venido a ver a Nico- respondió James.
-Nico no esta en casa- dijo Ruth. Intentó cerrar la puerta, pero James la paró con la mano.
-¿Por que no ha ido a visitarme al hospital?- preguntó James- ¿Y por que no me coge las llamadas?
-Nico no quiere volver a verte- respondió secamente Ruth- Así que si no te importa aparta esa mano para que pueda cerrar la puerta.
En ese momento Nico atravesó el salón. Ruth había mentido cuando había dicho que no estaba en casa. James le vio desde la puerta y lo llamó.
-¡Nico!- gritó- Soy yo.
Nico volvió la cabeza hacia la puerta para mirar quien le llamaba.
-Lo siento, pero no te conozco de nada- le dijo Nico y después siguió su camino hasta la cocina.
-Ya le has oído- le dijo Ruth apartando la mano de James de la puerta- no quiere saber nada de ti, así que no nos molestes mas.
Después Ruth cerró la puerta y James se alejó de la casa llorando desconsoladamente.
EN LA ACTUALIDAD...
James seguía manteniendo el mechero en alto y la habitación estaba completamente inundada por la gasolina. Nico y Pablo estaban muy asustados y miraban a James aterrorizados.
-¡Yo no tengo la culpa de lo que pasó!- gritó Nico- fue mi madre la que me mintió.
-Tu eres el único culpable- dijo James- lo que mas me duele es que yo era tan poco importante para ti que pudiste olvidarme sin problemas.
Tras decir esto soltó el mechero que cayó al suelo sobre la gasolina. Las llamas comenzaron a extenderse por la habitación mientras Nico y Pablo observaban aterrorizados como el fuego se iba acercando a ellos a toda velocidad.
CONTINUARA...

por favor el siguiente capitulo... esta muy buena la historia.
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