THE WALKING GAY- TEMPORADA 2. CAP.7: COMIENZA EL CAOS. PARTE 1

La casa estaba a oscuras. Cristian cogió una pequeña linterna que había dejado colgada en el perchero al lado de la puerta de entrada y pulsó el botón de encendido. El haz de luz iluminó parte del salón. Caminó hasta el pie de la escalera y comenzó a subir hacia el piso de arriba. Sus pies subían escalón tras escalón sin reparar en las gotas de sangre que manchaban la moqueta. Una vez arriba caminó hasta su cuarto donde su mujer estaba esperándole durmiendo plácidamente. Debido a la oscuridad que reinaba en toda la casa, ya que debían ahorrar energía para el generador eléctrico, Cristian no vio que al final del pasillo, intentando abrir la puerta del cuarto de su hija estaba Ruben. Intentaba torpemente empujar la puerta, pero apenas tenia fuerza. Tropezó golpeando el pomo de la puerta al caer y esta se abrió lentamente. Ruben entro en el cuarto de la niña arrastrándose y se deslizó por el suelo hasta su cama. El brazo de la niña colgaba por el lado derecho del colchón. Ruben se arrastró hasta el, agarró el brazo con sus manos llenas de sangre y le propinó un mordisco. La niña se despertó gritando de dolor. Ruben se puso en pie y se lanzó sobre la cama pero la niña saltó del colchón y salió corriendo de la habitación.
Cristian al oír el grito de su hija saltó de la cama y cogió la escopeta que tenia al lado de la mesilla de noche. Salió de la habitación y su mujer salió tras el.. La niña corrió hasta ellos llorando.

- Esta en mi cuarto- gritó sollozando y abrazándose a su madre. Las dos se quedaron en el pasillo mientras Cristian caminaba lentamente hasta el cuarto de la niña. Entró con el arma lista para disparar, entonces el zombie de Ruben se abalanzó sobre el. Cristian le golpeo con el arma pero eso no fue suficiente para hacerle caer al suelo. Ruben volvió a lanzarse contra el y Cristian puso el arma entre los dos, sujetándole por el cuello con ella y así evitando que le mordiera. Cristian oía a su mujer y a su hija gritar desde el pasillo. Forcejeó con el muerto y  el arma se disparo dos veces. Al fin Cristian consiguió empujarle y tirarle al suelo. Apuntó con la escopeta a su cabeza y disparo abriendo un agujero en ella y salpicando toda la habitación de sesos y sangre.
Dejó el arma en el suelo y corrió con su mujer y su hija. Pero cuando llegó donde estas estaban se encontró a su hija llorando sobre el cuerpo sin vida de su mujer. Una de las balas perdidas había impactado en su vientre matándola al instante. Se arrodilló ante el cuerpo de su esposa, abrazándola con fuerza y sollozando. Entonces vio el mordisco que tenia su hija en la mano.

- ¿ Te ha mordido esa cosa Laura? - le preguntó.

- Si papá- respondió esta- me mordió mientras dormía.

Cristian se levanto llorando y camino hasta la habitación de su hija para coger la escopeta que habia dejado en el suelo. Después volvió hasta donde yacía su mujer y apuntó con la escopeta a la cabeza de su hija mientras esta lloraba sobre el cadáver. Tras  unos segundos bajo el arma. No podía matar a su hija aunque estuviera infectada. No podía hacerlo.

Mientras, Guillermo, Fran, Daniel y Alfredo llegaron a la aldea. Todo estaba tranquilo. Dieron un rodeo para ver si encontraban al infectado pero no vieron nada sospechoso. A lo lejos oyeron unos ruidos. Caminaron hacia ellos y llegaron hasta la casa de Cristian, donde este estaba sacando el cadaver de Ruben por la puerta. Al verlos se acercó a ellos dejando el cuerpo en el suelo.

-Lo he matado- les dijo- entró en mi casa, pero por suerte lo descubrí a tiempo.

Guillermo vio la sangre en sus manos. Cristian se dio cuenta.

-La sangre no es mia- les explicó- es de esta cosa- dijo señalando al muerto.

-¿No estas herido?- le preguntó Guillermo- ¿Y tu mujer y tu hija están bien?

-Están asustadas, pero están bien- les mintió Cristian- están dentro de la casa.

-Nosotros no encargamos de llevarnos el cadáver y quemarlo- le indico Guillermo- vuelve con tu mujer y tu hija, estarán aterradas y necesitaran que estés con ellas.

-Gracias- respondio Cristian y entró en la casa a toda prisa.

-Bueno parece que esto ha terminado- dijo Alfredo.

-Ayudadme a llevar el cadáver- les dijo Guillermo- lo quemaremos en el descampado que hay a las afueras de la aldea. Después cogió el walkie que tenia en el cinturón y llamó al alcalde por el.

-Todo esta solucionado- le comunicó.

-Bien- le respondió el alcalde- ahora quemad el cadáver mientras nosotros damos el aviso para reunir a todo el pueblo en la granja de Sergio. Después de lo que ha pasado hoy tenemos que extremar las precauciones y debemos ser sinceros con los demás sobre lo que ha ocurrido.

-De acuerdo- respondió Guillermo apagando el walkie.

Guillermo y Alfredo levantaron el cadáver. Guillermo lo levanto por los hombros mientras Alfredo le sujetaba los pies. Daniel y Fran se abrazaban mientras caminaban tras ellos.  Guillermo de vez en cuando los miraba deseando ser el el que estuviera en los brazos de Fran.

Cristian entro en la habitación donde había dejado a su mujer y a su hija. El cadáver de su esposa estaba en el suelo y su hija estaba tumbada en la cama, la fiebre había empezado a subirle y estaba convulsionando. Volvió a coger la escopeta y apuntó de nuevo a su hija con ella. Cuando estaba a punto de apretar el gatillo algo le agarró la pierna. Era su mujer, había despertado convertida en una de esas cosas. Le mordió la pierna hasta arrancarle un pedazo de carne. Cristian cayó al suelo mientras su esposa se abalanzaba sobre el y le mordía en el cuello. Lo ultimo que vio antes de morir fue como su hija se levantaba de la cama convertida también en una de esas cosas y se unía a su esposa para devorarle.

CONTINUARA...




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