THE WALKING GAY- TEMPORADA 2. CAP.4:PROTOCOLOS

Guillermo entró en la comisaria. Estaba muy enfadado. Se había hecho ilusiones de llegar a casa, prepararse una buena cena y dormir hasta las ocho de la mañana cuando empezaba su próximo turno. Pero no, ahora le tocaba vigilar a los prisioneros. Siempre le mandaban los trabajos que no quería hacer nadie. Al entrar en la sala de las celdas saludó a sus compañeros con desgana.

-Hola, ya ha llegado la caballería- les dijo- ya podéis iros a descansar mientras yo me quedo haciendo guardia de nuevo.

-Genial -le respondió Sergio, quitándose la gorra que llevaba puesta y peinándose el cabello con las manos- ya se me cerraban los ojos, me estoy muriendo de sueño.
 Sergio había sido militar hasta que le expulsaron del ejército hacia algunos años. Era musculoso y tenía los brazos llenos de tatuajes. En cuanto el virus brotó la gente del pueblo lo reclutó enseguida para formar parte de la seguridad ya que tenía experiencia en la lucha y el uso de armas.

-Sí, vámonos a dormir- añadió Antonio levantándose de la silla donde estaba cómodamente sentado- ya tengo ganas de cenar.

Antonio  era todo lo contrario a Sergio. Era delgado y no demasiado fuerte, pero había aprendido en poco tiempo a utilizar las armas así que también había sido reclutado.

Los dos se despidieron y salieron por la puerta.

Guillermo ocupó el lugar de Antonio en la silla y comenzó su guardia observando a los tres prisioneros que estaban sentados en la celda cuchicheando entre ellos.

-Podemos hablar con el nuevo vigilante- les dijo Daniel a Fran y Alfredo- tiene cara de simpático, no como los otros dos que se acaban de marchar.

-¿Y qué le vamos a decir?- preguntó Alfredo.

-Pues lo que sea para conseguir información- explico Daniel.

-Pues habla tu si lo tienes tan claro- le contestó Fran.

Daniel se levantó y se aproximó a los barrotes de la celda.

-Perdona- dijo dirigiéndose a Guillermo.

-¿Qué quieres?- preguntó este.

-¿Cuánto tiempo vais a tenernos aquí encerrados?- le preguntó.

-No lo sé, yo solo obedezco órdenes- le dijo Guillermo- Aunque supongo que hasta que estemos seguros de que no estáis infectados.

-Qué tontería, claro que no estamos infectados- insistió Daniel- no tenemos ningún síntoma.

-Tenéis que estar en la celda el tiempo que dictan los protocolos- le informó Guillermo.

-¿Y qué protocolos son esos?- preguntó Daniel levantando la voz ya que comenzaba a enfadarse.

-Déjalo ya- le dijo Fran acariciándole la mano.

-¿No iréis a hacernos daño?- preguntó Daniel preocupado.

-Claro que no- respondió Guillermo- no somos asesinos.

Daniel y Fran volvieron con Alfredo que había permanecido sentado en el suelo de la celda escuchando la conversación.

-Bueno, si dice la verdad supongo que nos dejaran salir en un par de días como mucho- les dijo Alfredo.

-Eso espero- respondió Fran abrazando a Daniel y dándole un beso en la mejilla.

Guillermo los observo desde la silla sorprendido al ver que eran gays. Tenía que ser genial poder expresar su amor de manera abierta como ellos y no tener que esconderse como hacia él, ocultando su homosexualidad a todo el mundo por miedo al rechazo.

De pronto, mientras Guillermo estaba sumido en estos pensamientos se oyó un grito que provenía del edificio de al lado y trás el dos disparos.
Daniel, Fran y Alfredo dieron un salto en la celda y Guillermo estuvo a punto de caer de la silla debido al susto.

CONTINUARA...




Comentarios

  1. y lo que sigue ?????'
    Me gusta mucho la historia por favor siguela !!!

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  2. Gracias por leerme. Perdón por la tardanza, pero ya voy a publicar los próximos capítulos. He estado liado estudiando y con exámenes, pero ahora ya vuelvo a tener tiempo para escribir. Un abrazo.

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