COMO ENFRENTARTE A TU PRIMERA VEZ (LGBTQ+)
Si estás leyendo esto, es porque se acerca tu momento y tienes el estómago que parece una lavadora centrifugando. Respira hondo. Siéntate, relaja los hombros y suelta todo ese aire. Lo que estás sintiendo es la cosa más normal del mundo.
La primera vez que vas a acostarte con alguien de tu mismo sexo da pánico. Y es normal: nos han educado en un mundo heteronormativo, donde las películas y las charlas de instituto solamente nos explicaron una versión de la historia, y las personas LGBTQ lo tenemos que aprender todo por nuestra cuenta. Para colmo, el "nopor" nos ha vendido una idea que no es la realidad. Escenas perfectas, con actores hiperdepilados y acción salvaje que no se parece en nada a la vida real.
Así que vamos a quitarnos la presión de encima y a prepararnos para que disfrutes de tu momento como te mereces.
1. Desmontando el gran mito: El "nopor" te ha mentido (y mucho)
Sácate de la cabeza el 99% de las escenas que has visto en las pantallas. En la vida real, el acto no es tan ruidoso, todo es un poco torpe, a veces da risa y, sobre todo, no es una coreografía perfecta.
No hay que saberlo todo: Nadie nace aprendido. Es completamente válido (y de hecho, súper sexy) decirle a la otra persona: "Oye, estoy un poco nervioso porque es mi primera vez". Si es una persona legal y de confianza, te aseguro que ese comentario despertará su empatía, irá más despacio y te cuidará.
El dolor no es obligatorio: Existe el mito de que "la primera vez tiene que doler". No es verdad. Si algo duele, es porque falta lubricación, falta relajación o se está yendo demasiado rápido. Una relación intima tiene que dar placer, no ser una sesión de tortura. Si duele, se para, se cambia de postura, se sigue a otro ritmo... Si le dices a la persona con la que estás manteniendo relaciones que te está haciendo daño y no te hace caso, ponte tu ropa y lárgate de ahí. Esa no es la persona indicada para tu primera vez. Mi consejo es que la primera vez sea con alguien de confianza. Que nunca sea con un desconocido que has encontrado en una app de citas o en una discoteca. No quiero decir que la primera vez tenga que ser bonita y romántica como nos han enseñado en las películas. Pero si tienes cierta confianza y química con la otra persona, será más seguro y también más fácil para ti, que puedas soltarte, quitarte los nervios y disfrutar.
2. Los tres mandamientos prácticos:
El lubricante es tu mejor amigo: El lubricante hace que todo fluya, reduce la fricción y evita que el preservativo se rompa. Ten un bote siempre a mano.
La protección no se negocia: El preservativo es el invitado indiscutible de la fiesta. No dejes que la excitación o la timidez del momento te hagan pasar por alto tu salud. Asegúrate de que tenéis condones a mano. Cuidarte es el mayor acto de amor propio que puedes hacer. Es la mejor forma de prevenir enfermedades e infecciones.
Tú marcas el límite: Que hayas dicho que "sí" al empezar a besaros en el sofá no significa que tengas que decir que "sí" a todo lo demás. No hagas nada que no quieras hacer. Pide lo que te gusta y haz lo que te gusta. No hagas nada que te resulte desagradable por timidez o por miedo a que la otra persona se enfade.
3. La "adolescencia tardía:
Muchos jóvenes del colectivo tienen su primera relación íntima a los veintitantos o incluso a los treinta. Esto suele pasar por miedo, ya que en la niñez y la adolescencia nadie nos explica que nos está pasando. Nos sentimos raros, diferentes, no entendemos nada. Vemos que todas las personas que conocemos a nuestro alrededor, tienen relaciones heterosexuales y nosotros no entendemos porque nos sentimos atraídos por personas de nuestro mismo sexo. Lo peor es que, generalmente, no tenemos a nadie con quien hablar del tema. Por ese motivo, cuando llega ese momento, te sientes con una vulnerabilidad brutal porque eres adulto, pero emocionalmente te sientes como un adolescente que no sabe nada de la vida.
Si es tu caso, no te sientas así. Tu ritmo es el correcto. No hay una edad "límite" para empezar a disfrutar de tu sexualidad y de tu identidad. Cada uno tiene sus tiempos de aceptación, y tu primera vez a los 20, 25, 28 o 30 años, es exactamente igual de válida, hermosa y emocionante que la de cualquier otra persona.
Consejos para que todo fluya:
Céntrate en el "aquí y ahora": Si mientras estás con la otra persona estás pensando en si estás guapo, bien peinado, si se te nota el michelín al doblarte o si estás tardando mucho, no vas a disfrutar nada. Cierra los ojos, concéntrate en lo que estás sintiendo y déjate llevar.
El humor salva vidas: Si en mitad del asunto se os escapa un pedo, os dais un cabezazo sin querer o no sabéis muy bien cómo poneros, ¡reíros! No pasa nada. El sentido del humor elimina la tensión y hace que la intimidad se vuelva mil veces más real.
No todo es penetración: Existe un abanico gigante de posibilidades: besos, caricias, masajes, el chupachups (ya entiendes lo que quiero decir), juguetes... No sientas la presión de tener que hacer un pack completo en tu primer día. Explora lo que te apetezca y deja el resto para cuando te sientas más cómodo.
Al final del día, tu primera vez no tiene por qué ser una escena de película con violines, pero tampoco tiene que ser un trauma. Hazlo con alguien que te respete, que te haga sentir seguro y con quien puedas hablar con total libertad. Disfruta de la experiencia y repite si te apetece.
¿Y tú? ¿Cómo recuerdas tu primera vez? ¿Fue un desastre del que ahora te ríes o fue mejor de lo que esperabas? Cuéntalo en los comentarios.
🥰👇DONACIONES PAYPAL para poder continuar con el mantenimiento del blog👇🥰👉 https://paypal.me/DaniSnrBlog?country.x=ES&locale.x=es_ES 👈
❗GRACIAS❗
🏳️🌈Ya tienes mi nuevo #ebook #LGBTI "Justo ahora, ¿por qué?"
➡ SINOPSIS;
Carlos es un joven gay que no tiene demasiada suerte en casi ningún aspecto de su vida. Tanto es así, que cuando por fin encuentra el amor, aparece también el cáncer.
- https://play.google.com/store/books/details/Daniel_Sanchez_de_la_Nieta_Rico_Terminal?id=XbBUDwAAQBAJ











Comentarios
Publicar un comentario